La respuesta es simple.
Porque en la actualidad, por más publicidad que se le haga a los diferentes softwares de IA, que pueden hacer esto, que pueden hacer aquello, que “pueden traducir igual o mejor que los humanos en cuestión de segundos”, el campo de la traducción médica y farmacéutica no es algo que a la IA se le esté dando muy bien.
Algunos profesionales sanitarios, laboratorios, compañías farmacéuticas están explorando, probando, viendo qué hacen los diferentes softwares de IA con respecto a los documentos que necesitan traducir para los diferentes mercados en los que ya están trabajando o a los que desean acceder.
Lo cierto es que, en la combinación inglés-español, a la IA no le está yendo muy bien.
Recientemente, terminamos una serie de proyectos en los que un cliente nos pidió, por un lado, revisar la traducción de diferentes documentos (principalmente material publicitario para profesionales sanitarios) hecha por diferentes softwares de IA y, por otro, proporcionar la traducción de esos mismos documentos hecha por un traductor médico especializado humano. En cada proyecto, se entregó un informe de desempeño de la IA utilizada para generar la traducción automática y un archivo comparativo en el que se incluía la versión original en inglés, la versión hecha por una IA, la versión editada (por un traductor humano especializado) de la traducción hecha por una IA y la versión del traductor humano.
Por cuestiones de confidencialidad, tiempo y espacio, no vamos a detallar cada uno de los errores que encontramos, solo vamos a decir, a modo de conclusión de esos más de 10 proyectos, que ninguno de los softwares con IA utilizados en estas pruebas -estamos hablando de los cinco softwares más publicitados en la actualidad- está preparado para hacer traducciones tan técnicas y especializadas como las que se realizan en el campo de la traducción médica y farmacéutica.
En el campo de las traducciones médicas y farmacéuticas, los softwares con IA fallan en cuestiones terminológicas; por ejemplo, no detectan el área terapéutica, la especialidad médica o la disciplina científica sobre la que se está traduciendo y traducen los términos de forma literal, no identifican acrónimos, traducen las referencias, entre otras cosas; fallan en cuestiones gramaticales (estos softwares parecen no comprender de qué van las reglas gramaticales del español, copian la sintaxis del inglés, mantienen la misma puntuación del texto de origen; por ejemplo, dejan la coma delante de la conjunción “y”, tal cual como se hace en inglés) y fallan en cuestiones de formato (no distinguen entre dos frases individuales, las unen y ofrecen un sinsentido para esa combinación, así, dos frases independientes como “RAAS Activation” y “MAP Elevation” terminan siendo la “Elevación del mapa de activación de RAAS”), además de que no detectan texto que no sea editable (texto en imágenes o documentos escaneados) y, por supuesto, no saben jugar con las palabras para traducir texto publicitario.
Si te asusta embarcarte en la industria de la traducción, más específicamente, en la industria de la traducción médica y farmacéutica, por todo lo que escuchas sobre la Inteligencia Artificial y sus “capacidades”, don’t worry, be happy. La IA está muy lejos de quitarle el trabajo a los traductores especializados.
Sí, los softwares con IA van a poder “traducir” textos simples, van a poder buscar, en cuestión de milésimas de segundo, el equivalente de un término en la inmensidad de datos con la que se alimentan día a día (datos que, por cierto, nosotros proporcionamos cada vez que publicamos contenido en Internet).
Sí, van a reemplazar a aquellos traductores humanos que se queden solo con lo que saben, que no busquen diferenciarse de la precariedad de las traducciones hechas con IA.
Lo que también es cierto es que no van a poder con los textos más complejos, simplemente, porque no cuentan con las maravillosas capacidades del cerebro humano. Punto.
Lectura recomendada:
Medical Translation – Anyone can do it!
The Grim Reality of Human Translation 👇

¿Hay trabajo en el campo de la traducción médica y farmacéutica?
La respuesta es un contundente ¡SÍ!
Gracias a los avances en los campos de la ciencia y la tecnología, la industria farmacéutica está pasando por una era de grandes desarrollos. El objetivo principal de la industria farmacéutica es utilizar el conocimiento médico-científico obtenido en las investigaciones para crear tratamientos médicos innovadores que estén disponibles y sean accesibles para las diferentes poblaciones de pacientes en todo el mundo.
Además de impulsar el progreso en la práctica médica mediante la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos que mejoran la salud y la calidad de vida de los pacientes, la industria farmacéutica es clave en la economía de muchos países.
Estados Unidos, Europa y Japón son los principales jugadores a escala global; no obstante, en los últimos años, se ha observado un rápido crecimiento de la industria farmacéutica en mercados emergentes como China, India, Argentina, Brasil, entre otros. Fuente: IQVIA (MIDAS May 2025)
Cada año, se invierten miles de millones de dólares en Desarrollo e Investigación. Cada año, hay miles de nuevos medicamentos en investigación.
El proceso de investigación de un nuevo fármaco lleva, en promedio, entre 12 y 13 años. Durante todo ese tiempo, se elaboran documentos que deben traducirse a diferentes idiomas, ya sea material de uso interno con políticas, procesos, procedimientos que deben seguirse en los diferentes laboratorios, centros de investigación o plantas de fabricación de la compañía farmacéutica distribuidos en diferentes partes del mundo o material regulatorio que debe presentarse ante la autoridad regulatoria competente del país donde la compañía farmacéutica desea comercializar el nuevo producto farmacéutico, además de material publicitario para profesionales sanitarios, pacientes y cuidadores, entre una innumerable cantidad de posibles documentos para traducir relacionados con la industria farmacéutica.
En resumen…
¿Por qué dedicarse a la traducción médica y farmacéutica en tiempos de IA?
Porque todavía no se ha desarrollado un software que simule todas las capacidades del cerebro humano. Porque el ser humano corre con ventaja. El cerebro humano ha estado evolucionando por millones de años, la clave está en no dejar de evolucionar, en no dejar de pensar, en no dejar de prepararse.
¿Hay trabajo en el campo de la traducción médica y farmacéutica?
Por supuesto que sí. La industria farmacéutica es una industria vital para la salud y la calidad de vida de todas las personas del planeta. Hay esfuerzos continuos para desarrollar nuevos tratamientos para enfermedades existentes y para prevenir posibles futuras enfermedades. Hay inversión fuerte en esta industria, se llevan a cabo numerosas investigaciones, se generan miles de documentos que el traductor médico especializado puede traducir.
La clave está en especializarse: prepararse, estudiar y obtener el conocimiento necesario no solo en el campo de la traducción profesional y en el par de idiomas en el que trabajes, sino también el conocimiento básico necesario para comprender e interpretar los textos médico-científicos que debas traducir y así producir traducciones de calidad, en tiempo.
Un flujo constante de conocimiento sobre el campo de especialización al que te dediques más la experiencia real de mundo te permite agregar valor a los trabajos de traducción y te hace imprescindible en un área de especialización tan técnica y sensible como la traducción médica y farmacéutica.