En su primer año de carrera, los estudiantes de medicina deben completar cursos de química, bioquímica, biología, anatomía y fisiología. Estos cursos introductorios incluyen conceptos básicos sobre procesos químicos, moleculares, estructuras anatómicas y su funcionamiento que son la base para comprender los procesos fisicoquímicos y biológicos que ocurren en el cuerpo humano en un estado de salud, cuando está enfermo y cuando recibe un tratamiento farmacológico.
Los traductores que deseen especializarse en el campo de la traducción médica y farmacéutica también deben formarse en estas disciplinas científicas para aprender conceptos básicos de medicina -además de conceptos sobre farmacología y farmacéutica– que les permitan acercarse a los textos médico-científicos que deben traducir, comprenderlos y traducirlos de manera adecuada sin interferir o distorsionar el mensaje debido a la falta de conocimiento.
El traductor médico no nace, se hace. Las cualidades y las habilidades de un traductor médico no son innatas, se desarrollan a través del esfuerzo, la formación, la experiencia y el aprendizaje continuo.
ESFUERZO: Desarrollo sobre innatismo
Debido a que los conocimientos no son innatos, especializarse requiere esfuerzo además de una inversión de tiempo y dinero, pero la recompensa es aún mayor, ya que, en tiempos de inteligencia artificial generativa, hacer el esfuerzo y especializarse va a ser clave para diferenciarse de las traducciones literales hechas por las diferentes IA y poder exigir tarifas acordes a lo que sabemos y podemos hacer con el conocimiento adquirido.
No todos los clientes van a optar por las traducciones literales automáticas de bajo costo, algunos van a continuar apostando a las traducciones precisas y de calidad hechas por los traductores humanos especializados.
FORMACIÓN: Preparación profesional
La especialización en el campo de la traducción médica y farmacéutica implica no solo saber los idiomas con los que vamos a trabajar y contar con la formación profesional como traductores, también es vital saber parte de la teoría que saben los expertos en medicina y la industria farmacéutica.
Contar con conocimiento sobre los procesos químicos, moleculares, fisiológicos y fisiopatológicos que ocurren en nuestro cuerpo, además de los procesos de descubrimiento y desarrollo de un nuevo fármaco (investigación, fabricación, aprobación) nos permite acercarnos a los textos médico-científicos, interpretar adecuadamente su contenido, resolver cualquier problema de traducción que pueda surgir, especialmente aquellos relacionados con errores en el texto de origen, y crear una versión en el idioma de llegada que mantenga el mismo mensaje que en el original, pero que esté redactada con las reglas sintácticas, ortográficas y de puntuación del idioma de llegada.
Hay dos caminos para formarse: el autoaprendizaje (formación informal) y los cursos de especialización (formación formal oficial y no oficial) disponibles en línea o en los colegios o las instituciones correspondientes en cada país.
Estos dos caminos se cruzan, se complementan. Por lo general, el autoaprendizaje es el primer paso. Interiorizarnos en el campo en el que nos queremos especializar. Buscar recursos, leer y empezar a expandir nuestro conocimiento sobre la materia. Los cursos de especialización en línea o presenciales nos ayudan a expandir aún más ese conocimiento, nos permiten hacer consultas, prácticas y nos abren nuevos caminos para explorar.
EXPERIENCIA: La teoría no es nada sin la práctica
La formación como traductor médico especializado no debe quedarse en la teoría. Poner esa teoría en práctica es fundamental para completar el proceso de formación.
Una vez que tienes una base sólida de conocimiento sobre la materia y empiezas a ofrecer tus servicios como traductor médico, la práctica es el escenario para hacer búsquedas orientadas por el conocimiento, hacer las consultas pertinentes al texto en el que estás trabajando y recibir e implementar el feedback del cliente.
Durante el proceso de traducción seguimos aprendiendo sobre medicina, farmacología, y la industria farmacéutica, seguimos descubriendo terminología, recursos terminológicos, sitios de consulta que pueden servirnos para futuras traducciones. Con la práctica, seguimos en constante aprendizaje.
APRENDIZAJE CONTINUO: Nunca se deja de aprender
El aprendizaje de un traductor médico especializado es un proceso continuo. La ciencia avanza y nosotros debemos mantenernos actualizados no solo en lo que respecta a nuestra industria, a los idiomas en los que trabajamos, a la terminología correspondiente, sino también a lo que ocurre en la industria donde ofrecemos nuestros servicios de traducción especializada.
La lectura es nuestra mejor aliada. Leer los artículos científicos que se publican con datos sobre ensayos clínicos finalizados o en curso, sobre las actualziaciones en las guías de práctica médica, sobre nuevos algorítmos de tratamientos, sobre nuevos tratamientos, etc. es una buena práctica para mantenernos actualizados en cuanto a lo que ocurre en la industria en la que ofrecemos nuestros servicios, además de que es una gran oportunidad para seguir aprendiendo.
Leer publicaciones en las redes sociales; por ejemplo, LinkedIn, de los laboratorios o los profesionales que trabajan en la industria farmacéutica, así como de médicos, farmacéuticos y otros profesionales sanitarios nos permite interiorizarnos en nuevos procesos, nuevos tratamientos, nos mantiene al tanto de lo que pasa en la industria para la que trabajamos.
Por supuesto, los traductores médicos especializados no vamos a practicar la medicina, no vamos a ofrecer atención sanitaria a pacientes ni mucho menos vamos a dar segundas opiniones, pero al contar con parte de la información que manejan los científicos, los médicos, los farmacéuticos, los técnicos de laboratorio y demás expertos, podemos comprender los textos médico-científicos que debemos traducir y así producir traducciones fieles al original, precisas en cuanto al contenido, de calidad en cuanto a la redacción en el idioma de llegada, y en tiempo y forma porque podemos agilizar el proceso de traducción y, como consecuencia, aumentar nuestra productividad, ya sea para tomar más trabajo o tener más tiempo libre.
Traducir no es solo pasar un término de un idioma a otro. TRADUCIR es interpretar, desarmar el texto de origen para extraer el mensaje y armar un texto de llegada con el mismo mensaje que en el original, pero que respete las reglas sintácticas, ortográficas y de puntuación del idioma de llegada, y esto solo podemos lograrlo si entendemos lo que estamos traduciendo, de lo contrario se produce una traducción literal que refleja las reglas gramaticales del original, es decir, se obtiene una mera traducción literal automática y eso es lo que hacen las máquinas. Como traductores humanos especializados, podemos ofrecer mucho más.
Convertirte en traductor médico especializado es posible, solo requiere esfuerzo e inversión, formación profesional, experiencia, práctica y predisposición para estudiar y aprender de forma continua.
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CURSO DE ESPECIALIZACIÓN EN TRADUCCIÓN MÉDICA Y FARMACÉUTICA de VitalUNI
By Vital Translations